Saltillo, Coah.- Entre los más de 20 mil pacientes en México que están a la espera de la donación de un órgano, una gran mayoría padece una enfermedad crónico degenerativa.
Hugo Mendoza Sosa, coordinador de donación de órganos en HGZ 2 del IMSS, explicó que, entre estos padecimientos, la diabetes es la principal, pues se estima que 60% de entre quienes enfrentan un diagnóstico, puede llegar a requerir un trasplante.
“La diabetes es la primera enfermedad, la cual ocasiona deterioro de los órganos. Ello trae como consecuencia la retinopatía diabética, el deterioro de la córnea en sí; nuestro estado tiene un alto índice de pacientes con diabetes y por ende muchos de los pacientes llegan a perder la visión por este mismo mal control que se tiene”, detalló sobre las secuelas en los años subsecuentes si no se mantiene un control.
“La diabetes generalmente empieza a hacer su daño o empieza con daños de retinopatía o nefropatía diabética o enfermedad renal en el diabético, generalmente de 10 a 15 años después de desarrollada ya la enfermedad”, agregó.
Durante el 2024, Coahuila cerró con 90 casos de Diabetes Tipo I y 23 mil 221 con Diabetes Tipo II, mientras que este año suman 63 personas diagnosticadas con Diabetes Tipo I y 16 mil 141 con Diabetes Tipo II, lo que habla de la prevalencia de la enfermedad.
Con respecto a la lista de espera a un trasplante, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud en Coahuila, indica que mil 803 personas necesitan la donación de un riñón y 665 de una córnea, que son los órganos que más se deterioran en pacientes con diabetes.
Hugo Mendoza, coordinador de donación de órganos en HGZ 2 del IMSS, indicó que por eso es necesario que los miembros de las familias hablen abiertamente y externen en vida que desean ser donadores, pues una vez que una persona es declarada sin vida por muerte encefálica o parada cardiaca, comienza una cuenta contrarreloj para la procuración.
“Después de las seis horas, las córneas, las células endoteliales empiezan a degradar y ya no son viables para un trasplante. Entonces, ese es el tiempo que tenemos con los fallecidos.
“De los demás órganos varía en cada órgano. Por ejemplo, en el riñón, una vez que se procura el riñón y se traslada el riñón al instituto donde va a ser trasplantado, pueden pasar desde un lapso de hasta 12 horas en ser trasplantado, porque se les infunde a través de los órganos, ya sea corazón, riñón, hígado, líquidos de preservación especiales para mantenerlo con la viabilidad, para que ese lapso entre procuración y trasplante sea el adecuado”, detalló Mendoza Sosa.
jacl